General Ignacio Zaragoza

Mañana es el aniversario luctuoso del General Ignacio Zaragoza ( 8 de septiembre de 1862), me permito compartir los momentos que vivió el General antes de morir, relatados en la colección de Documentos Discursos y Correspondencia de Benito Juárez.

“El Gral. Ignacio Mejía, por vía telegráfica, informó a Juárez de la enfermedad que se diagnosticó como tifoidea; pero que en realidad era tifo y más tarde se reconoció.

González Ortega escribe al Presidente Juárez, agradecido por el interés que había mostrado en su salud y lamentando la separación temporal de Zaragoza; ofrece seguir los planes de campaña concebidos por éste último.

Enterado el Gral. Pedro Hinojosa de la enfermedad del vencedor del 5 de mayo, escribe al Ministro de Guerra apenado y haciendo grandes elogios de Zaragoza.

Al difundirse la noticia en México causó gran inquietud; la madre de Zaragoza con una de sus hijas se trasladó a Puebla y Juárez envió al médico Juan Navarro.

El día 7 de septiembre se mantuvo la gravedad; con dificultad pudo reconocer a su madre y a su hermana. Finalmente el 8 de septiembre a las diez y cuarto de la mañana, “a los 33 años, 5 meses y 15 días de edad, rendía la última jornada; la única deserción de su vida, en el decir de don Justo Sierra”.1

Ignacio Mejía envió inmediatamente un sentido mensaje informando a Juárez, que concluía: “La Patria ha perdido un fiel servidor y nosotros un buen jefe y amigo”.

La fiebre acabaría la vida que había respetado las balas y la metralla en los puestos mas peligrosos en cien combates.

Ese mismo día se hizo saber a todos los Gobernadores la lamentable pérdida y el Gobierno expedía un decreto proponiendo se le hicieran honras fúnebres en todos los lugares del país, estableciendo nueve días de luto oficial y durante tres días se izara el pabellón nacional a media asta. Finalmente, que el cadáver se trasladara a la ciudad de México y fuera enterrado el día 13 de septiembre.”

Descanse en paz un gran Mexicano, el día de su sepelio se publicó el decreto ascendiéndolo a General de División y ordenando se escribiera con letras de oro en el Salón de Sesiones del Congreso de la Unión.